Cantera

Previsiones del sector de los áridos en 2020

Las previsiones iniciales para 2020 apuntaban hacia una ralentización de la actividad respecto a 2019, pero con cierto crecimiento.

Así, la previsión de una desaceleración económica general y la ausencia de una planificación a medio y largo plazo, habían llevado a todos los sectores de productos de construcción a revisar a la baja las cifras de 2019.

En circunstancias normales, se incluiría aquí un recopilatorio de indicadores adelantados. Sin embargo, la crisis sanitaria del COVID-19 ha devenido en una crisis económica de insospechadas dimensiones. Las diferentes encuestas realizadas para evaluar la situación del sector en las diferentes fases han mostrado una situación altamente preocupante. A continuación se muestra el resumen ejecutivo de la última encuesta de 26 de mayo:

Salud: Reducción de la incidencia sanitaria del COVID-19, en el sector

  • La incidencia de la COVID-19 entre trabajadores se ha reducido, del 8,97% de empresas con algún trabajador infectado en la primera encuesta de hace más de un mes, al 0,98%. Y se ha pasado de 0,52% empresas con casos de contagio entre trabajadores en aquella encuesta, a 0% en el último cuestionario.
  • También se observa un incremento de las empresas donde los trabajadores de riesgo (según el Ministerio de Sanidad) están pudiendo acudir al puesto de trabajo por decisiones del Servicio de Prevención, pasando del 36,8% de las empresas al 17,53% en la última encuesta. Se observa un cierto estancamiento.

Caída de la actividad: Ligera mejoría pero con perspectivas negativas

  • La caída de actividad promedio declarada por las empresas es del -38,69% en las últimas semanas.
  • Reducción de la actividad al 53% (1er periodo), 28,5% (2º periodo), pequeña recuperación al 45,1% (3er periodo), ligero incremento al 49,9% (4º periodo).
  • En los últimos 21 días se ha recuperado ligeramente al 61,3%. Se produce una importante mejoría de +8,17% respecto al primer periodo.
  • Se espera que la facturación se reduzca un -32,4% de promedio, con una ligera mejoría de 6,9 pp, respecto al periodo anterior.
  • La caída de ventas para el año será del -34,6%. La perspectiva ha mejorado casi 7 pp.
  • El nivel de nuevas ofertas es muy bajo (3,81/10), pero ha mejorado algo en el último periodo, estando en el -58% por debajo de lo normal, lo que sigo augurando un parón diferido de la actividad, si no se adoptan medidas dinamizadoras de la construcción.
  • Además, de la previsible caída de las ventas, preocupa que los extremadamente dilatados plazos de pago de la construcción, en 116 días a finales de 2019 (147 días en la obra pública), según datos del Banco de España, crezcan abruptamente, cuando el plazo que establece la ley es de 60 días, comprometiendo la tesorería de las empresas y exponiéndolas injustamente a los impagos de sus clientes.

Viabilidad de las empresas: la opinión es algo más optimista, aunque negativa

  • En promedio, las empresas consideran que sus problemas siguen disminuyendo en importancia, apuntando a una progresiva (pero lenta) normalización de la actividad. Destacan la incertidumbre, el desabastecimiento de EPIs y la paralización de obras, como principales problemas.
  • La estrategia comercial, los ratios de liquidez y tesorería, la gestión de personas, la comunicación y los impagados son las áreas más afectadas.
  • Poco a poco, las perspectivas de las empresas, van mejorando, aunque siguen siendo muy negativas:
  • En el 43,6% de los casos, las empresas consideran que la plantilla disminuirá.
  • En el 47,5% de los casos, las empresas no ve comprometida su viabilidad. El 9,9% sí y el 42,6% no lo sabe. La opinión es ligeramente más optimista.
  • El 70,3% no considera que deba recurrir al concurso de acreedores, el 29,7% no lo sabe y el 0% considera que deberá hacerlo. Igualmente, la perspectiva es algo mejor.

Así que, ahora mismo, derivada de esta situación, existe una enorme incertidumbre sobre el comportamiento de la industria de los áridos en 2020, por los siguientes factores:

  • Incertidumbre sobre la evolución de la pandemia a lo largo del ejercicio.
  • Efectos del estado de alarma y de las correspondientes limitaciones impuestas sobre la actividad de la industria de los áridos y de la construcción.
  • Evolución de sectores clientes y de la economía en general. Incidencia sobre el consumo interno.
  • Evolución de las exportaciones.
  • Afección a los precios de muchas materias primas.
  • Caída del PIB. Actualmente el Banco de España prevé una horquilla de -9,0% a -15,1%, en función de la gravedad de los escenarios.
  • Evolución del endeudamiento público.
  • Crecimiento de la tasa de paro (que podría alcanzar el 24,7% en 2021.
  • Comportamiento de los plazos de pago.
  • Incidencia de los concursos de acreedores en cadena, por debilidad de las empresas cliente.
  • Capacidad de las AAPP para corregir la parálisis de la contratación pública que podría desembocar en una grave paralización de la actividad en unos meses.
  • Capacidades inversoras de las Administraciones para dinamizar la actividad económica. Decisiones de reparto de capacidades entre el gasto social y las inversiones productivas.
  • Preparación de una cartera de proyectos y adopción de medidas de simplificación de trámites, para poder beneficiarse de los planes de estímulo de la UE.
  • Apoyo de la Unión Europea al mantenimiento de la actividad económica.
  • Requisitos de la Unión Europea a los Estados Miembro para el acceso a los fondos de ayuda.
  • Disposición de los partidos políticos por alcanzar acuerdos en beneficio de los ciudadanos.
  • Adopción de medidas eficaces para restablecer un clima de confianza para la inversión privada.

Con tan tremendas incertidumbres y una situación tan cambiante y dinámica, es imposible realizar una previsión consistente. Las expectativas actuales apuntan a una caída de entre -20% y -30%, a la espera de medidas de estímulo, para 2020 y a un escenario de crecimiento en 2021, pero inferior a la caída de este ejercicio.

Información de Anefa